Sube a la cinta y agárrate a los pasamanos para mantener el equilibrio. Inicia la cinta a velocidad lenta (unos 3 km/h) y suelta los pasamanos cuando encuentres el ritmo.
Aumenta gradualmente la velocidad a un paso cómodo (4,5 a 6,5 km/h). Ajusta la inclinación según el objetivo del entrenamiento.
Camina con una zancada natural de talón a punta, balanceando los brazos en oposición a las piernas. Mantén una postura erguida, mirada al frente.
Para finalizar, reduce la velocidad gradualmente antes de bajarte de la cinta.
Consejos de técnica
Mantén el core activado y los hombros relajados, lejos de las orejas.
Aterriza con el talón y rueda hacia los dedos; no pises fuerte ni te apoyes en los pasamanos.
Respira de forma constante por la nariz a intensidades bajas; pasa a inhalar por la nariz y exhalar por la boca a ritmos más vivos.
Mira hacia adelante, no a la cinta, para mantener la columna neutra.