Siéntate en una pelota de ejercicios con los pies planos en el suelo, separados a la anchura de las caderas, y las manos apoyadas en los muslos.
Camina lentamente con los pies hacia adelante y desliza tu cuerpo hacia abajo por la pelota, permitiendo que tu espalda se adapte a la curvatura de la pelota hasta que la zona lumbar quede apoyada.
Extiende los brazos a los lados, dejándolos colgar de forma natural hacia el suelo, y relájate en el estiramiento, permitiendo que tu columna se curve suavemente sobre la pelota.
Mantén el estiramiento durante 15-30 segundos, respirando profundamente y permitiendo que los músculos de la espalda se relajen.
Consejos de técnica
Asegúrate de que los pies estén firmemente apoyados en el suelo para mantener la estabilidad y el equilibrio.
Usa una pelota de ejercicio correctamente inflada para asegurar que soporte tu peso y proporcione un estiramiento cómodo.
Concéntrate en relajar la espalda y dejar que la columna se curve de forma natural sobre la pelota.
Respira profunda y constantemente, inhalando por la nariz y exhalando por la boca para mejorar la relajación.