Ponte de pie con la espalda contra una pared y los pies separados a la anchura de los hombros, a unos 60 cm de la pared.
Desliza la espalda por la pared hacia abajo hasta que tus muslos estén paralelos al suelo y tus rodillas formen un ángulo de 90 grados, asegurándote de que las rodillas estén directamente sobre los tobillos.
Haz una pausa de 5 a 10 segundos y luego empuja con los talones para volver a ponerte de pie, deslizando la espalda por la pared hacia arriba hasta volver a la posición inicial.
Repite el número deseado de repeticiones.
Consejos de técnica
Asegúrate de que las rodillas no sobrepasen la punta de los pies para evitar una tensión innecesaria en las articulaciones.
Respira de manera constante: inhala al bajar a la sentadilla y exhala al volver a ponerte de pie.
Presiona la zona lumbar firmemente contra la pared para asegurar una alineación y soporte adecuados.